Para que las aplicaciones de impermeabilización sean eficaces y duraderas, primero hay que eliminar las fugas de agua activas. Si hay fugas de agua en la superficie de hormigón que se va a aplicar, es muy importante detenerlas con métodos adecuados antes del aislamiento.
En primer lugar, hay que detectar la zona por la que fluye el agua y expandir de forma controlada el área donde se encuentra la fuga. Este proceso favorece una mejor adherencia de los materiales impermeabilizantes a la superficie y garantiza un sellado eficaz. La zona abierta tiene un tapón rápido Tapón B La fuga debe detenerse completamente con un tapón de agua.
Tras asegurarte de que la fuga se ha detenido, la superficie queda lista para la aplicación del aislamiento y el proceso de impermeabilización puede llevarse a cabo sin problemas. Gracias a la correcta selección del material y a una aplicación meticulosa, puedes aumentar la durabilidad de las estructuras evitando las fugas de agua.